La clave de utilizarla es qué se hace con la información recopilada

La recolección masiva de datos dentro de una empresa, ya sea estructurada o no, se le llama Big Data, pero más que sólo información, lo realmente interesante es qué se hace con esa información y cómo se puede utilizar para beneficio estratégico.

Antes de profundizar más en sus usos es importante ver la raíz, cómo surgió. El análisis de información no es algo nuevo, pero el concepto cobró relevancia después de los años dos mil, cuando se definió como Big Data y se dividió en tres partes: volumen –en el que se recopilaban datos de diversas fuentes–, velocidad –transmisión de datos a una velocidad eficiente–, y variedad –que se refiere a la diversidad de formatos en los que se recopila información–.

Con el Big Data se puede acceder a información muy específica, como los hábitos de compra de los clientes

La recolección de información, precisa y estratégica, puede ser bastante favorable para guiar la estrategia de una empresa, ya que esto puede lograr el tránsito de clientes potenciales. Con el Big Data se puede acceder a información muy específica, como los hábitos de compra de los clientes, páginas de interés, determinar fallos o problemas en tiempo real, ubicación, detectar fraudes, por mencionar algunos.

Es importante mencionar que para hacer uso de esta herramienta se debe hacer por medio de un especialista, que guíe, monitoree y maneje la información de forma adecuada, para asegurar buenos resultados.