El presente de tu marca.

La tecnología de comunicación que tenemos al alcance de nuestra marca tiene un gran número de opciones para poder emitir un mensaje al consumidor de nuestros productos y servicios. Eso lo hemos estado haciendo desde hace años. Sin embargo, la contingencia por la que atravesamos nos llevó a limitar la convivencia social, pero el mundo productivo de bienes y servicios no se puede detener. Las decisiones que ahora requiere tomar el consumidor, se llevan a cabo dentro de una eventualidad de limitación de espacio y cercanía, lo que puede llevarlo a actuar de una forma aún más prudente; ¡esta es tu gran ventana de oportunidad!

La innovación como método de supervivencia

Lo que ahora viene es innovar. Innovar como marca implica hacer y proporcionar aquello que tú o la competencia no ha hecho. Tu marca debe ofrecer lo que en una situación así el consumidor necesita: certeza, seguimiento y omnipresencia. Estos son los tres pilares sobre los cuales debes planear tu campaña de comunicación.

Certeza: Diles a tus clientes que los comprendes y entiendes. Tus mensajes deben dar tranquilidad. Acompaña a tus seguidores y clientes para que no tengan duda de que en el presente de la contingencia estás con ellos; y crea el futuro. Diles cómo se sentirán una vez que los tiempos difíciles hayan pasado, recordarán que tu marca los acompañó para llegar ahí y eso fortalecerá su fidelidad.

Seguimiento: Usa las redes sociales y el Emailing directo para darles la información que necesitan de sus productos o servicios. Establece las etapas del proyecto para que tengan claro en qué paso del proceso están, lo que falta por hacer y quién es el encargado de hacerlo. Involucra al cliente para que se sienta parte de las tareas y dale la sensación de pertenecer a un equipo. No hay un mejor método que despierte la lealtad entre las personas, que sentir que juntas logran un objetivo. ¡Llegar juntos a la meta es inolvidable!

Omnipresencia: No quiere decir que te vean hasta en la sopa, sino que eres capaz de identificar el momento estratégico para estar presente, esto es dirigir la atención hacia tu marca. Para ello debes desglosar la personalidad de tu marca en pequeños momentos en los que acompaña al consumidor. Por ejemplo, en la publicidad de la marca líder en refrescos, no se ve que las personas lo toman únicamente cuando tienen sed, sino cuando están compartiendo diversos momentos: fiestas, deportes, triunfos, tropiezos, encuentros, momentos de añoranza, familia, soledad, etcétera.

Reconexión con los orígenes de la marca.

 Si después de estos puntos que te hemos dado llegas a la conclusión de que debes hacer una reconexión con los valores, carácter y personalidad de tu marca; quiere decir que es momento de ponerse a trabajar. Aquí viene a colación el refrán que dice: no hay mal que por bien no venga. Las contingencias nos ponen al límite, pero si son vistas desde la perspectiva correcta, te hacen crecer y te fortalecen.

 Considera que es momento de dar pasos grandes para establecer el nuevo perfil de tu marca y pasos pequeños y constantes para implementarlo. Es decir, visualiza los nuevos valores que deseas agregar a tu marca o el nuevo target, el nuevo segmento de consumidor que quieres incluir en tu abanico de consumidores. Ahora establece el plazo para llevarlo a cabo, los pasos y la estrategia de comunicación para introducir estos nuevos elementos de tu marca.

Humanizar los mensajes.

Este es una estrategia que debe estar incluida, o subyace, en todas las acciones de comunicación de tu marca. La emisión de contenidos ad hoc para acompañar al usuario y establecer una relación en donde la lealtad y fidelidad no sea frágil como el cristal, se establece desde la premisa de que el lenguaje entre humanos es mucho más efectivo.

El consumidor a quien le hablamos, quien nos interesa que reciba nuestros mensajes sigue estando ahí, escuchándonos, sólo que ahora estamos en una escenario nuevo; debemos innovar,  sensibilizar aún más nuestra capacidad de comunicarnos. Aprender de las nuevas necesidades que tiene, no solo por la contingencia en la que estamos, sino lo que se deriva del presente, porque ya no seremos los mismos.

El futuro que creamos.

Probablemente después de esta contingencia de limitación de espacio y cercanía por la que atravesamos, solo se realizarán juntas presenciales para tomar acuerdos generales de puesta a punto en cuanto a objetivos y procesos, ya sea internos o con los clientes. La comunicación en pantalla será más certera y el consumidor encontrará este espacio virtual mucho más cómodo y confiable para encontrar lo que satisface sus necesidades. Tu marca deberá perfeccionar sus procesos internos para adelantarse a ofrecer aquello que el cliente no adivina que necesita. El trabajo en equipo deberá de tener un significado nuevo para cada integrante.

Este es el escenario hacia dónde vamos, situación que la contingencia actual vino a acelerar. Quienes se adapten primero a las nuevas circunstancias, serán quienes se posicionen en los primeros lugares de percepción de los consumidores de bienes y servicios. Quienes innovan generan la pauta a seguir, marcan el código ¿Estás creando tu futuro?